lunes, 27 de agosto de 2012

Coaching Educacional: Tiritas

Coaching Educacional: Tiritas: Saludos. Ayer en El País Digital, apareció la noticia de que el Tribunal Supremo "rechaza los conciertos en los centros (escolares) qu...

miércoles, 8 de agosto de 2012

lunes, 6 de agosto de 2012

jueves, 2 de agosto de 2012

miércoles, 30 de mayo de 2012

La Teoría de CUERDAS "simpáticas"

“Un hombre encuentra de noche a otro buscando algo en la oscuridad de las calles; una lámpara brilla en el alfeizar de una ventana como única luz en toda la calle. ¿Qué buscas? le pregunta. Ha perdido la llave de su casa le dice. El primero se presta a ayudarle en la busca y al cabo de un rato de infructuosa ocupación, le pregunta: ¿la has perdido aquí? ¿estás seguro? Oh no, le contesta el otro, la he perdido más allá, al principio de la calle. ¿Y qué hacemos buscándola aquí? Es que aquí es donde hay luz, allí hay oscuridad y no se distingue nada.”
Cuento Sufí
La MÚSICA, una expresión, experiencia, emoción, técnica, sentimiento, sensación, acción, pensamiento, reflexión, proyección, lección, ejecución, interpretación, profesión, afición y un largo etcétera de cualidades, propiedades y atributos a esta MARAVILLA HUMANA, en mi opinión, que es la MÚSICA. Su percepción y lo que ello genera es posible gracias, entre otras cosas, a un fenómeno físico “sencillo”: un órgano que recibe una VIBRACIÓN que proviene de un cuerpo sonoro (reduciendo y simplificando muchísimo el proceso). Una VIBRACIÓN, una perturbación física no visible, ondas sonoras que se miden por unidades de tiempo, física pura, que nos puede llevar a momentos indescriptibles. En los instrumentos de música existe un fenómeno llamado Armónicos. A mi modo de entenderlo y de explicarlo, consiste en que cuando se produce un sonido, una nota por ejemplo (una vibración a una longitud de onda determinada: La a 442Hz), no sólo suena ésta sino que en todo el cuerpo del instrumento resuenan sus armónicos, otros sonidos, otras notas, otras vibraciones relacionadas con ese sonido o nota ejecutada. De manera más clara esto lo veo en instrumentos que tienen cuerdas “Simpáticas”. Un ejemplo es el instrumento de la foto acompañante, una Nyckelharpa.



Tiene cuatro cuerdas afinadas en las notas DO; SOL; RE; LA, sobre las cuales se interviene directamente con el arco y con las teclas para hacer la melodía. Pero a su vez, este instrumento cuenta con dichas cuerdas Simpáticas. Son cuerdas aún más finas cada una afinada en una nota de la escala cromática. Sobre estas cuerdas simpáticas no se interviene directamente salvo para afinarlas, es decir, sobre ellas no se aplica ni el arco ni las teclas para producir sonidos sin embargo, estas cuerdas suenan continuamente aunque no las toquemos. La explicación está en la VIBRACIÓN. Cuando con el arco y las teclas ejecutamos una melodía y vamos tocando distintas notas musicales, cada una de ellas, con una longitud de onda determinada (esto hace que cada nota suene diferente) impactan en nuestro órgano receptor (el oído) y escuchamos los sonidos. Esa misma nota antes de llegar a nuestro oído, ha resonado en todo el cuerpo del instrumento que la ha proyectado al aire. Pues bien, al resonar en el instrumento, la cuerda simpática que está afinada en la misma longitud de onda que la nota ejecutada directamente en la cuerda y la tecla, suena por “simpatía”, provocando un efecto de rever, o de eco o de armónico. Sé que es una manera muy simplista y quizá no del todo exacta del fenómeno físico y musical que se produce pero, básicamente se trata de que una cuerda suena sin ser tocada simplemente porque otra cuerda sobre la que sí actuamos estamos produciendo una vibración determinada, una nota musical, la misma en la que está afinada la cuerda simpática.


Pero ¿qué tiene que ver esto con un proceso de vida, con un proceso de coaching integral, educacional y familiar? En esta entrada no me voy a extender más, lo haré en la próxima que yo mismo publique, pero dejaré unas pistas por si quisieran investigar y reflexionar por sí mismos, por aquello de “Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí.” (Confucio, 551-479 a. C.):
· Masaru Emoto “mensajes del agua”
· Louis Hay “Afirmaciones”, “Tú puedes sanar tu vida”
· Dr. Lipton “Biología de la Creencia”

Por Filiberto Chamorro Domínguez

viernes, 27 de abril de 2012

Programaciones y directividad ¿lo mejor para el desarrollo de la persona?

“Solo si los niños pueden vivir hoy plenamente como tales, mañana serán personas adultas en la plenitud de su potencial. El renacuajo no se hace mejor sapo si se lo fuerza a vivir fuera del agua prematuramente. Así también, el niño no desarrolla mejores cualidades humanas si se reprime sus impulsos naturales, si se le obliga a portarse como un pequeño adulto que debe pasar durante muchas horas inmóvil, callado, asimilando conocimientos en proporciones reguladas científicamente por medio de lecciones verbales, siguiendo ejercicios predeterminados, de acuerdo a un horario organizado por especialistas en pedagogía.”
José Ortega y Gasset


Cada día más se nos "convencen", a fuerza de más y más órdenes que nos ocupan y nos "evitan" el esfuerzo de preocuparnos por razonar y cuestionarnos por imposición o a la larga por falta de tiempo y de responsabilidad, que para tener éxito en la vida, en la sociedad, hay que pasar por una serie de instituciones, programas, evaluaciones, etc. Pero ¿de quién es en realidad la NECESIDAD?.
Para mí las Necesidades son el eje vertebrador de mi planteamiento. El identificar las propias y que los demás identifiquen las suyas, es el Diccionario básico común para establecer una relación comunicativa de respeto, no sólo moral sino respeto a la esencia del ser, de lo biológico, de lo natural y AUTÉNTICO.

En 1929, dos investigadores del dessarrollo motor, Gesell y Thompson, realizaron una experiencia en la que seleccionaron a dos hermanas gemelas de 46 semanas. Entrenaron a una de ellas a subir escaleras durante seis semanas, ientras que la otra no recibió ningún entrenamiento. A las 52 semanas la niña entrenada subía las escaleras en 26 segundos sin ninguna ayuda. Cuando la otra niña empezó a subir las escaleras a las 53 semanas, lo hizo sin ayuda en 45 segundos y, después de recibir dos semanas de entrenamiento, a la edad de 55 semanas, subía las escaleras en 10 segundos. Según Gesell, la superior maduración de la segunda niñas hacía que el entrenamiento le resultara más provechoso. Esto confirmaban sus creencias en que lo importante es permitir o no interferir en el desarrollo de esas potencialidades y que el ambiente no es más que el motivo o el instrumento de ese desarrollo, pero que el desarrollo es producto fundamentalmente de la maduración. Cuando se ha alcanzado el nivel de maduración adecuado, el individuo puede aprender a realizar una actividad o conducta de una manera natural, mientras que antes le resulta muy difícil.

Ante esto, ¿qué estamos haciendo en las familias e instituciones educativas y por extensión en la sociedad? En mi opinión, forzar y forzar sin respetar. ¿con qué intención?, ¿porqué interferimos en los procesos vitales propios y de las otras personas?, ¿cómo sabemos en qué momento madurativo estamos?, ¿cómo nos atrevemos a decir en qué momento madurativo está otra persona?, ¿cómo nos atrevemos a, aunque la otra persona esté madurativamente preparada, decirle qué cuándo, cómo y para qu´´e tiene que aprender algo? ¿realmente es su necesidad? ¿qué necesidad propia estamos intentando satisfacer haciendo todo esto?, las razones que damos y nos da la sociedad y el poder ¿son suficientes para negar y negarnos sentirnos, saber qué queremos en cada momento y qué no queremos, decidir, elegir,.... simplemente SER?

A estas y otras preguntas que me planteo iré ofreciéndome y ofreciendo información para reflexionar en este blog.

domingo, 26 de febrero de 2012

Sobre juicios y valoraciones

¿Para qué el juicio? ¿Cuando es útil? ¿Cómo juzgamos? ¿Desde qué actitud lo hacemos? ¿Porqué juzgamos en el momento que lo hacemos?